Monday, November 21, 2005

pagar por visitar...lo nuestro

Días atrás conocimos la noticia, espectacular por cierto, de que a alguien, como brillantemente sucede en Chile de cuándo en cuándo,se le ocurrió que todos quienes desearan visitar Isla de Pascua, deberían cancelar un determinado monto por ingresar a ella.Si bien este tipo de ideas resulta práctica en determinados asuntos, la verdad verdad es que en este caso particular , no resulta ser más que un desatino de proporciones, un volador de luces destinado a obstaculizar muchísimo más, un recurso natural que debiera, debe encontrarse, más cerca de todos nosotros, nunca más lejos. Patéticamente es lo que hoy en día sucede, no sólo en Chile, sino que prácticamente en todo el mundo,dónde el color del dinero es más importante que las personas. El denominado turismo aventura ha gravado con 'entradas' económicas facilistas, la mayoría de lugares donde antes el ingreso y la exploración era libre y gratuita. Bastaba para ello nuestras ganas , nuestro ímpetu, y a veces una cierta dósis de locura, para hollar sendas, caminos, huellas varias, y acceder, sudorosos y sacrificados, al lugar de nuetro destino.Hoy por hoy, no son pocos los lugares dónde la presencia humana, estatal o privada, restringen elegantemente el ingreso, si no se cancelas elevadas sumas para visitar y usufructuar lo que , otrora, era gratis y libre. Las explicaciones dadas es que de ese modo, se resguardan, se preservan, y se mejorar las condiciones inmediatas del lugar; pero una cosa es actuar concientemente con la naturaleza, y otra muy diferente, usufructuar de ella y sacar pingües beneficios a costa de un negociado que hoy se ha transformado, casi casi en deporte nacional, en practicamente todo el orbe .Mi viejo y sabio amigo, Oreste Plath, comentaba que un rasgo de chilenidad importante, es y debe ser conocer nuestro terruño, de cabo a rabo si es necesario. Me pregunto cómo podría ser posible esto hoy en día, cuándo prácticamente no hay lugares de libre acceso, y los menos, son insignificantes comparados a los privados. No nos confundamos... una cosa es preservar y mantener la naturaleza, mediante impuestos y otros, pero cosa muy diferente resulta ser ordeñarla y prostituirla económicamente, para que algunos 'adelantados' se hagan millonarios y respetables a su costa. Es lo que puede suceder con Isla de Pascua, quizás uno de los últimos paraísos libres del mundo, y chileno más encima... no lo olvidemos, chileno, razón más que suficiente para preservarla así como está, y no transformarla en un carísimo Hawai, Tahiti, Bora Bora, lugares como aquellos , dónde por lo general ingresan turistas muy pudientes, capaces de solventar los gastos que un viaje de ese tipo demanda. Al turismo hay que promoverlo, facilitarlo, nunca encarecerlo o entrabarlo con impuestos,restricciones de accesibilidad fácil, y por supuesto, muy importante, enseñarle a respetar la naturaleza , con ejemplos válidos, no con ejemplos que señalen, una vez más, al círculo dorado y platinado de la sociedad, mismo que muchas veces no está ni allí con sus experiencias en terreno, y sólo accede a ellas por modismo inmediato, frivolidad, o para demostrar clara sensación de gastos...señalar tácitamente que ellos si pueden lo que una gran mayoría no, precisamente porque en algún momento se confundió preservación con prevaricación, o lo que resulta ser casi lo mismo, comercialización. De seguir así la tendencia, muy posible es que mañana se nos restrinja salir incluso a la calle, a se nos cobre por ello,ya que no tendremos autorización para tal efecto... tal como hoy sucede al intentar acceder a determinados lugares, que ayer eran de libre disposición , pero que hoy pertenecen a alguien que cobra una cierta admisión por lo mismo. Menos mal que todavía no pagamos por ver una luna llena, un cielo estrellado, un colorido atardecer... de seguir así la tendencia, Dios nos libre, muy pronto a algún agudo se le va a ocurrir, y todo lo maravilloso que aún tenemos en libre disponibilidad, se irá al mismísimo diántres.
elkeno

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